El uso del espejo es fundamental para el reconocimiento de nuestro cuerpo en las primeras edades. El mirarse, tocarse y reconocerse es fundamental tener todas estas experiencias sensoriales. Por esta razón es muy normal encontrar espejos en las aulas de los bebés, porque es desde los inicios de nuestra vida que necesitamos reconocernos y distinguirlos del resto de las especies.
- Atentamente miramos nuestro cuerpo en el
espejo y lo vamos tocando lentamente mientras decimos el nombre de cada
uno de sus partes.
- Repetimos el ejercicio anterior usando una
pelota sensorial, un globo, una lata vacía de refresco, etc.
- Encogemos nuestro cuerpo y lo replegamos sobre
sí mismo. Después lo vamos a estirar haciéndolo grande. lo doblamos por la
mitad hacia adelante y hacia los lados.
- ¿Para qué sirve cada parte del cuerpo?
- Con papel higiénico, vendamos los brazos,
dejamos las manos libres. Movemos los dedos lentamente y después de prisa,
les podremos crema, las haremos en forma de garras, las cerraremos como
puño de boxeador, haremos cosquillas, recogeremos con ellas unos papeles,
podremos en los dedos anillo, cordones y pulseras en las muñecas.
- Decimos cosas que se pueden hacer con los
brazos y con las manos.
- ¿Para qué sirve cada elemento de brazos y
manos?
Bibliografía:
-
Pilar Cobos Álvarez (2001). Manual práctico del
desarrollo psicomotor y sus alteraciones. Editorial Pirámide. ISBN:
84-368-0910-6

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